España afuera ante Marruecos

Durante todo el partido, los españoles debieron lidiar contra el buen planteo de Walid Regragui y el clima acalorado que propusieron los fanáticos marroquíes con clara mayoría en las tribunas del Education City.

El arquero de Marruecos Yassine Bounou fue la figura en la tanda de penales ante España - Crédito: REUTERS - Lee Smith.

La tendencia del balón, un rasgo característico del seleccionado de Luis Enrique, estuvo acompañada de una persistente silbatina que se transformaba en un estallido cada vez que un futbolista africano lograba interrumplir el circuito de juego, cortando la comunicación entre los jugadores españoles con una disposición táctica compacta y una actitud individual a la altura de la histórica instancia alcanzada en Qatar 2022.

Sobre la banda derecha, Marruecos ubicó a sus jugadores de mayor jerarquía, Achraf Hakimi y Hakim Ziyech, pero el desequilibrio lo provocó por el costado opuesto Sofiane Boufal.

Luis Enrique rotó las posiciones de Gavi y Pedri en la mitad de la cancha; fijó en las bandas a Ferrán y Dani Olmo para abrir el cerrojo, pero la organización del conjunto magrebí permanecía intacta, la tenacidad de la marcación marroquí no se modificó ni en ápice,

Ya en el complemento con los ingresos de Morata y Williams renovaron el ataque de España y precipitaron algunas posibilidades de riesgo en el área rival, también por el cansancio del seleccionado africano en el último cuarto de hora, por eso Regragui hizo cuatro cambios entre los 37 y 39 minutos para tener una formación fresca en la prórroga. Williams confirmó su buen ingreso con peligrosos desbordes por el sector derecho que daban esperanza.

Marruecos, apuntalado por el oficio de su mediocampista central Amrabat, contestó con dos llegadas de Cheddira, una de ellas conjurada por Simón con sus pies. En un clima de tensión y dramatismo, el partido estaba para el que acertara en un ataque y pudo ser de España en la última jugada con una aparición de Sarabia, cuyo remate despintó el palo derecho de Bono.

Lo que vendría ahora sería donde el arquero marroquí, se notaría tapando los envíos de Carlos Soler y Sergio Busquets, Sarabia le daba al travesaño, mientras Hakimi, Sabiri y Ziyech convertirían sus ejecuciones desde el punto penal.

Marruecos, uno de los cuatro invictos en Qatar, logró un inédito ingreso a la élite del fútbol, algo que no había podido conseguir en sus cinco participaciones mundialista anteriores. Solo una vez (México ’86) había accedido a octavos y en las otras no pasó de la fase inicial (1970, 1994, 1998 y 2018).

En la próxima fase, se medira ante Portugal, por los cuartos de final que se disputará el sábado próximo a las 12:00 en Al Thumama.

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